| La lucha contra la morosidad acelera
Pablo
Gómez (pgomez@rbi.es)
EL GOBIERNO acaba de hacer pública la decisión de hacer llegar a las pymes 3.400 millones de euros a través del ICO. Este dinero revertirá en mayor medida en empresas que tengan menos de 250 trabajadores que son, en este momento, las más afectadas por la deuda de las administraciones locales. Esta noticia ha sido especialmente celebrada desde la Plataforma Multisectorial contra la Morosidad que fue quien impulsó la reforma de la ley y que posteriormente, en noviembre de 2010, se dotó de personalidad jurídica como asociación de asociaciones para perseguir el imcumplimiento de la misma. Casi paralelamente, la Plataforma ha anunciado que acaba de presentar las siete primeras demandas por incumplimiento y que esto no es más que el comienzo de una larga serie de ellas.
Estas dos noticias son para felicitarse, aunque aún queda mucho por hacer. Estaríamos hablando de una deuda que asciende hasta los 30.000 millones de euros por parte de los ayuntamientos a los que hay que sumar 18.000 de las comunidades autónomas. Y también hay que tener en cuenta que si en 2010 el perido medio de pago por parte de la administración era de 154 días, en lo que llevamos de 2011 ha ascendido hasta los 157.
Pero lo que hace ser optimista es que esta situación también se ha convertido ya en un problema para las grandes constructoras. Ahora, cualquier decisión ha acelerado considerablemente su velocidad de puesta en marcha.
La temporada alta de aire levanta el telón
Alberto
Adeva (aadeva@rbi.es)
EL VERANO está a punto de comenzar y lo hará con buenas noticias para el sector del clima. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha lanzado una previsión que augura temperaturas más altas de lo habitual y olas de calor durante los meses de julio y agosto. No hace falta decir que a más calor+ventas de aire acondicionado, aunque tengamos que tener en cuenta otros factores, como la situación económica, la ralentización del consumo y la caída de la construcción. En general, se viene advirtiendo -ya fue así en 2010- una mejora en las cifras del mercado, con especial incidencia en equipo doméstico, lo que sin duda debe servir para dar un respiro a los fabricantes. Uno de ellos me comentaba hace poco que la mejora en las cifras de doméstico puede significar el inicio de un repunte en terciario e industrial.
Lo cierto es que España es un país con extraordinarias posibilidades para el mercado del aire acondicionado y así lo entienden todas las marcas, que generalmente apuestan a caballo ganador con España. No hay una sola de ellas que no manifieste la importancia de nuestro país como mercado nuclear en Europa. Las oportunidades siguen ahí, por el lado de la eficiencia energética, por la renovación de equipos, como el Programa que tiene en marcha la Agencia Andaluza de la Energía, y porque aún existe un parque importante de viviendas que no disponen de aire acondicionado.
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